jueves, 14 de marzo de 2013

Caos en una pantalla de lija suave

Y tuviste que aparecer. No podías vivir fuera de cámara, trabajando, igual que el resto el equipo que dan forma a "Mi mundo". Al contrario que el resto de actores y actrices, no estás en blanco y negro, y sí, es algo que me sorprende, ahora mismo sí me sorprende ver color. Porque sí. Porque no lo veo. Porque si no me drogo, no veo nada más que esos dos colores.
 Tú... en cambio... tú... no lo sé. ¿Eres consecuencia de los psicotrópicos o de ti misma? No lo sé, pero dímelo ya, porque me haces perder la cabeza, nunca juegues con la imaginación de un esquizofrénico.

Mientras tanto, va cambiando la iluminación. Tú dejas de ser un extra que pasaba por allí, te convertiste en actriz secundaria (mientras, niego que seas primaria), y no sé cómo cambia la iluminación. Me gustaría hablar con el director, no entiendo nada de la película, estoy confuso, siento como voy muriendo poco a poco a medida que avanza.
Se oyen voces y noto que estoy mejor físicamente, pero no quiero. Quiero volver a mi mundo de destrucción y felicidad. Igual tú eres el psicotrópico, no lo sé, pero si lo eres, eres un antidepresivo. Prefiero dormir a vivir. Soñar que sueño contigo, no despertar, cosido al colchón.

En lo que tardo en pensar todo esto, has salido de la película. Y todo vuelve a estar en blanco y negro. Vuelvo a vivir, pero sigo sin ser feliz, sigue faltando algo. Sigue faltando el color, pero en el fondo, son los colores tu verdadera esencia.

Tuyo, Tiger.

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